Estrella de Diego: Travesías por la incertidumbre

Es posible que prefiramos las novelas a la poesía, que haya personajes reales que se enamoran y «todo eso», pues, sigue diciendo el autor, «todo eso» no es otra cosa sino el «argumento». De hecho, lo primero que hacemos frente a un cuadro o una pieza literaria es buscar la «historia», el argumento, la secuencia, la claridad. Sin embargo, lo que constituye la verdadera esencia de las historias, al menos de las mejor contadas, es aquello que se esconde o no se acaba de decir, lo que queda abierto a la interpretación -- el secreto. Lo que, en pocas palabras, se plantea como deducción, lo que deja a la autoridad misma de la historia «bien contada» tambaleándose y a la historia herida, sin posibilidad de un final único, de un desvelamiento que no sea la mera aproximación al secreto, a lo que no se puede acabar de nombrar.


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